Swann era una de esas tantas mentes brillantes que habían nacido en esta época maldita y confusa; debido a eso, su ejecución estaba próxima. No obstante; a pesar de ello, en la oscuridad de su celda húmeda y solitaria, con total calma planeaba su escape.
Fue seis meses atrás, en una pequeña casa de la villa Oldgrass donde todo comenzó.
Swann realizaba su usual rutina de lectura. Estaba sentado en el viejo sillón ubicado al centro de su estudio. No se había asomado en todo el día afuera de su casa; así que no sabía cuanto tiempo pasó antes de que llamaran a la puerta. Dejó el libro junto a una pila de documentos, el título decía: “Avances y desarrollo de la manufactura de trenes”. Salió de la habitación y se dirigió lentamente a la puerta principal. Volvieron a tocar la puerta por segunda vez antes de que abriera.
- Buenas tardes. ¿es el señor Riley Sosswisk?-.
Un hombre de mediana edad, estaba parado frente a él. Tenía un bigote prominente y su voz emanaba el hedor de la ciudad; a la altura de su pecho llevaba una insignia de plata. Swann asintió con la cabeza.
- Traigo unos paquetes para usted. ¿Sería amable de firmar aquí?-. Le alcanzó un formulario y un lápiz. En la última línea escribió su nombre. El señor confirmó la firma, extrajo dos cajas de su bolso y se los entregó.
- Eso es todo, gracias por su tiempo.- dicho esto se retiró.
Swann volvió a su estudio y colocó los paquetes sobre una mesa. Cogió uno de ellos. Estaba forrado de una forma descuidada como si quien lo envolvió hubiese estado muy apurado. Removió el papel que lo cubría y en su interior halló una caja. Hasta ahora todo iba normal, un paquete como cualquier otro, sin nada de extraordinario. Entonces al ver dentro y encontrar aquellos libros y documentos antiguos y prohibidos quedó fuera de sí. Apresuradamente cerró la caja y por inercia miró a ambos lados. Con temor se aseguró de que no hubiera nadie cerca. Sabía que lo que acababa de ver era algo que no debía tener ni él, ni ninguna otra persona. Los riesgos de hurgar en el interior de aquellos escritos eran grandes, lo sabía por experiencia: muchos de sus colegas que tuvieron alguna vez los mismos documentos estaban ahora desaparecidos o muertos.
Armándose de valor tomó la caja de nuevo y la abrió lentamente. Extrajo al azar un fajo de hojas y las examinó con detenimiento. Había en la parte superior escrita una fecha, supo de inmediato que sus manos sostenían una reliquia de la era pasada de la humanidad. Como investigador que era, Swann había pasado la mayor parte de su vida leyendo, escribiendo, diseñando y descubriendo cosas pequeñas, como puentes y trenes; sin embargo, todo ello se opacaba ante su nuevo gran descubrimiento. El título de las hojas era claro por su tamaño distintivo y decía: “New York Times…September, 13, 2013 - February, 19, 2014”. Nervioso y emocionado comenzó a leer.
“…Una semana ha pasado desde que el efecto del NoGravitation y las Tormentas-E afectaran la vida de millones de personas a lo largo que todo el mundo. Pero a pesar de la magnitud del daño nadie puede dar información exacta sobre qué son exactamente o de dónde surgieron. Los problemas con los aparatos eléctricos e informáticos continúan aumentando con el pasar de los días. Ingenieros de todo el mundo se reúnen para explicar y dar solución al problema; no obstante, sus esfuerzos son en vano….”
“…Caos mundial financiero. Miles de cuentas y ahorros se han perdido. Especulaciones hacen caer la banca en cientos de países. Marchas y quejas en todo el planeta. Fanáticos anuncian el Fin del Mundo. Hospitales incapaces de funcionar con normalidad. Servicios de comunicación y luz cortadas. Vuelos de los aviones han sido cancelados…”
“…Sistemas de defensa desactivados en todo el mundo han causado pánico en las potencias; asimismo, armamentos y misiles han dejado de funcionar…..Es el fin de la Era Tecnológica, solo queda buscar nuevas formar de desarrollo, afirman los expertos….”.
“…Esta mañana fuertes terremotos y tsunamis se han detectado en distintos países. Inundaciones ponen en peligro personas que habitan las costas. Extraños fenómenos climatológicos…”
“...Movimiento telúrico más fuerte jamás registrado ha causado que la placa tectónica de los continentes Americano y Asiático sufran quiebres…”
Fue seis meses atrás, en una pequeña casa de la villa Oldgrass donde todo comenzó.
Swann realizaba su usual rutina de lectura. Estaba sentado en el viejo sillón ubicado al centro de su estudio. No se había asomado en todo el día afuera de su casa; así que no sabía cuanto tiempo pasó antes de que llamaran a la puerta. Dejó el libro junto a una pila de documentos, el título decía: “Avances y desarrollo de la manufactura de trenes”. Salió de la habitación y se dirigió lentamente a la puerta principal. Volvieron a tocar la puerta por segunda vez antes de que abriera.
- Buenas tardes. ¿es el señor Riley Sosswisk?-.
Un hombre de mediana edad, estaba parado frente a él. Tenía un bigote prominente y su voz emanaba el hedor de la ciudad; a la altura de su pecho llevaba una insignia de plata. Swann asintió con la cabeza.
- Traigo unos paquetes para usted. ¿Sería amable de firmar aquí?-. Le alcanzó un formulario y un lápiz. En la última línea escribió su nombre. El señor confirmó la firma, extrajo dos cajas de su bolso y se los entregó.
- Eso es todo, gracias por su tiempo.- dicho esto se retiró.
Swann volvió a su estudio y colocó los paquetes sobre una mesa. Cogió uno de ellos. Estaba forrado de una forma descuidada como si quien lo envolvió hubiese estado muy apurado. Removió el papel que lo cubría y en su interior halló una caja. Hasta ahora todo iba normal, un paquete como cualquier otro, sin nada de extraordinario. Entonces al ver dentro y encontrar aquellos libros y documentos antiguos y prohibidos quedó fuera de sí. Apresuradamente cerró la caja y por inercia miró a ambos lados. Con temor se aseguró de que no hubiera nadie cerca. Sabía que lo que acababa de ver era algo que no debía tener ni él, ni ninguna otra persona. Los riesgos de hurgar en el interior de aquellos escritos eran grandes, lo sabía por experiencia: muchos de sus colegas que tuvieron alguna vez los mismos documentos estaban ahora desaparecidos o muertos.
Armándose de valor tomó la caja de nuevo y la abrió lentamente. Extrajo al azar un fajo de hojas y las examinó con detenimiento. Había en la parte superior escrita una fecha, supo de inmediato que sus manos sostenían una reliquia de la era pasada de la humanidad. Como investigador que era, Swann había pasado la mayor parte de su vida leyendo, escribiendo, diseñando y descubriendo cosas pequeñas, como puentes y trenes; sin embargo, todo ello se opacaba ante su nuevo gran descubrimiento. El título de las hojas era claro por su tamaño distintivo y decía: “New York Times…September, 13, 2013 - February, 19, 2014”. Nervioso y emocionado comenzó a leer.
“…Una semana ha pasado desde que el efecto del NoGravitation y las Tormentas-E afectaran la vida de millones de personas a lo largo que todo el mundo. Pero a pesar de la magnitud del daño nadie puede dar información exacta sobre qué son exactamente o de dónde surgieron. Los problemas con los aparatos eléctricos e informáticos continúan aumentando con el pasar de los días. Ingenieros de todo el mundo se reúnen para explicar y dar solución al problema; no obstante, sus esfuerzos son en vano….”
“…Caos mundial financiero. Miles de cuentas y ahorros se han perdido. Especulaciones hacen caer la banca en cientos de países. Marchas y quejas en todo el planeta. Fanáticos anuncian el Fin del Mundo. Hospitales incapaces de funcionar con normalidad. Servicios de comunicación y luz cortadas. Vuelos de los aviones han sido cancelados…”
“…Sistemas de defensa desactivados en todo el mundo han causado pánico en las potencias; asimismo, armamentos y misiles han dejado de funcionar…..Es el fin de la Era Tecnológica, solo queda buscar nuevas formar de desarrollo, afirman los expertos….”.
“…Esta mañana fuertes terremotos y tsunamis se han detectado en distintos países. Inundaciones ponen en peligro personas que habitan las costas. Extraños fenómenos climatológicos…”
“...Movimiento telúrico más fuerte jamás registrado ha causado que la placa tectónica de los continentes Americano y Asiático sufran quiebres…”
“….Gobiernos anuncian cierre de investigaciones sobre el NoGravitation y Tormentas-E. Ingenieros y científicos que protestaron ante esta regulación fueron arrestados. Sigue la confusión en las calles. El declive financiero continúa…”
Swann dejó las hojas sobre la mesa. Tuvo que sentarse antes que sus piernas perdieran fuerza para sostenerlo. Miro a sus costados una vez más. La habitación parecía más oscura y pequeña de lo usual. Su mente volaba y palpitaba con los subtítulos que acababa de leer. Había encontrado aquel “hueco”, “eslabón”, cuyo conocimiento estaba prohibido hoy en día por los nuevos gobiernos. Nadie podía o debía saber aquello que acababa de leer.
Miró el otro paquete. Aún estaba cerrado y pesaba más que el otro abierto. Sentía que no debía abrirlo pero algo le llamaba. ¿Destino o fatalidad? Quien sabe, pero desde ese día Swann ya no podría dormir tranquilo.
…El calendario marcaba 456 d. NG…